Desayuno

Masa madre desde cero: el iniciador en 7 días

Receta de

Masa madre desde cero en 7 días: harina integral, harina blanca y agua sin cloro, refrescos diarios, prueba de flotación y cómo guardarla en la nevera.

Masa madre desde cero: el iniciador en 7 días
⏳ Total 168 h
🍽 Rinde Aprox. 200 g de masa madre activa
  • ⏱ Preparación 35 min
  • 🔥 Cocción PT0M
  • ⚡ Calorías (aprox.) 80 kcal
  • Dificultad Mediano

Qué es la masa madre y para qué sirve el iniciador

La masa madre es un cultivo natural de harina y agua en el que viven levaduras silvestres y bacterias lácticas: el fermento que hace subir el pan sin levadura comercial y le da su sabor ligeramente ácido y su corteza gruesa. El iniciador se crea desde cero en una semana, mezclando harina integral con agua el primer día y refrescando a diario con harina blanca y agua a partes iguales; a partir del día 7, si duplica su volumen en 4-6 horas y flota, está lista para hornear. Vive en un frasco de vidrio y, una vez activa, se guarda en la nevera con un refresco semanal. Es el ingrediente base del pan de masa madre, que pide 100 g de masa madre activa y burbujeante.

Ingredientes

Porciones
200 porciones

Elaboración

  1. Día 1

    Mezclar harina integral y agua

    Pesa 50 g de harina integral de trigo o de centeno en el frasco limpio y añade 50 ml de agua sin cloro a 25-28 °C. Revuelve con una cuchara hasta obtener una pasta espesa y sin grumos secos, como una papilla. Limpia las paredes del frasco, apoya la tapa sin cerrarla para que entre aire y salgan los gases, y déjalo 24 horas en un lugar a 22-26 °C, lejos del sol directo y de las corrientes de aire. Marca el nivel inicial con una goma elástica alrededor del frasco.

  2. Días 2 y 3

    Refrescar por primera vez (día 2)

    Al segundo día puede haber alguna burbuja pequeña y un olor dulce o a harina mojada; también es normal no ver nada todavía. Sin descartar nada, añade 50 g de harina de trigo y 50 ml de agua a 25-28 °C, revuelve hasta integrar, limpia las paredes y vuelve a apoyar la tapa sin cerrar. Otras 24 horas a 22-26 °C.

  3. Descartar la mitad y refrescar (día 3)

    Hoy empiezan los descartes. Retira y desecha la mitad de la mezcla (quédate con unos 100 g) y añade 50 g de harina de trigo y 50 ml de agua. Suele ser el día más activo: la masa puede subir mucho y oler fuerte, a fruta pasada o a vinagre. Es una explosión de bacterias que después se calma; no significa que ya esté lista. Revuelve, limpia las paredes, tapa sin cerrar y espera 24 horas.

  4. Días 4 a 6

    Refrescar cada 24 horas

    Cada día, a la misma hora, deja solo 50 g de masa madre en el frasco, desecha el resto y añade 50 g de harina de trigo y 50 ml de agua (proporción 1:1:1). Mueve la goma al nivel nuevo para ver cuánto sube en las horas siguientes. Si en tu cocina hace más de 26 °C, refresca cada 12 horas con las mismas cantidades. Entre los días 4 y 5 es normal que parezca dormida después de la explosión del día 3: sigue refrescando sin cambiar el ritmo.

  5. Fermentar y reconocer las señales

    Hacia los días 5 y 6 la masa madre toma ritmo: sube de forma regular en las horas siguientes al refresco, se llena de burbujas de todos los tamaños y huele a yogur o a vinagre suave. Un olor a acetona o a quitaesmalte significa hambre: refresca cada 12 horas durante un día. Un líquido grisáceo encima es la misma señal; revuélvelo o retíralo y refresca. Solo el moho (pelusa verde, negra o rosada) obliga a botarla y empezar de nuevo.

  6. Día 7

    Hacer la prueba de flotación

    Refresca como siempre y observa las 4-6 horas siguientes: la masa madre está lista si duplica su volumen en ese tiempo, con la superficie abombada y llena de burbujas. Confirma con la prueba de flotación: una cucharadita de masa madre en un vaso de agua debe flotar. Si duplica y flota, ya puedes usar los 100 g que pide el pan de masa madre. Si todavía sube poco, no es un fracaso: sigue refrescando 2 o 3 días más con el mismo ritmo y repite la prueba.

  7. Mantenimiento

    Guardar en la nevera

    Cuando ya está activa, pásala a un frasco limpio con la tapa cerrada y guárdala en la nevera. Allí trabaja muy despacio: basta un refresco a la semana (deja 50 g, añade 50 g de harina y 50 ml de agua, espera 1-2 horas a temperatura ambiente y vuelve a enfriarla). Si vas a hornear, sácala la víspera y dale dos refrescos con 8-12 horas de diferencia para que recupere fuerza.

  8. Pesar los 100 g para el pan

    Pesa los 100 g de masa madre activa que pide el pan de masa madre justo cuando está en su punto más alto tras el refresco, entre 4 y 6 horas después. Deja siempre al menos 50 g en el frasco y refréscalos para no quedarte sin iniciador. Con el descarte de cada día puedes hacer panqueques, galletas saladas o añadirlo a la masa de un pan rápido. Una masa madre bien cuidada dura años; si la ves con moho o con un tono rosado, bótala y empieza otra.

¿Preparaste esta receta? Deja tu valoración y ayuda a otros cocineros ★

Consejo Foodtastico

Si no vas a hornear en varios días, guarda la masa madre activa en la nevera con tapa y refréscala una vez por semana. Para usarla, sácala la víspera, dale dos refrescos con 8-12 horas de diferencia y espera a que duplique antes de pesar los 100 g.

Información nutricional

Calorías 80 kcal
Proteína 3 g
Carbohidratos 16 g
Azúcares 0 g
Grasa 0 g
Grasas trans 0 g

Valores por porción (1 de 4).

Preguntas frecuentes

¿Qué harina es mejor para empezar una masa madre?

Para el primer día, harina integral de trigo o de centeno: conserva la cáscara del grano, donde hay más levaduras silvestres y minerales, y arranca más rápido. Desde el día 2 se refresca con harina de trigo común, que da una masa madre más limpia y predecible; la harina de fuerza no es necesaria para el iniciador, aunque sí ayuda en el pan. Evita las harinas con polvos de hornear añadidos.

¿Por qué mi masa madre no sube?

Las causas más comunes son el frío (por debajo de 20 °C todo va al doble de lento), el agua con cloro, refrescos poco frecuentes o una harina muy refinada. Busca un lugar a 22-26 °C, usa agua filtrada o hervida y enfriada, y mantén el refresco diario. Entre los días 4 y 5 es normal una pausa tras la actividad fuerte del día 3: sigue refrescando y suele despertar a los dos o tres días.

¿Por qué huele a acetona o a quitaesmalte?

Ese olor es alcohol y ácidos que se acumulan cuando la masa madre lleva demasiadas horas sin comer. No está estropeada: refresca cada 12 horas durante un día o dos, dejando solo 50 g y añadiendo 50 g de harina y 50 ml de agua, y el olor vuelve a ser de yogur o de vinagre suave.

¿Qué es el líquido oscuro que aparece encima?

Es una capa de alcohol y agua que se separa cuando el iniciador tiene hambre, de color gris o marrón claro. No es peligrosa. Puedes revolverla (da un sabor más ácido) o retirarla con una cuchara, y después refrescar como de costumbre. Si aparece a diario, acorta el intervalo entre refrescos a 12 horas.

¿Puedo usar agua del grifo?

Depende del cloro: en cantidades altas frena las levaduras y las bacterias. Lo seguro es usar agua filtrada, o agua del grifo hervida y enfriada a 25-28 °C; también sirve dejar el agua en un vaso destapado una hora para que el cloro se evapore. El agua mineral sin gas funciona igual de bien.

¿Cuánto tarda en estar lista la masa madre?

A 22-26 °C, unos 7 días siguiendo esta receta. En invierno o en una cocina fría puede necesitar entre 10 y 14 días: no cambies el método, solo dale más tiempo y, si puedes, acércala a una fuente de calor suave. Lo que marca que está lista no es el calendario, sino que duplique su volumen en 4-6 horas tras un refresco y supere la prueba de flotación.

¿Cómo sé que ya puedo usarla para el pan de masa madre?

Cuando duplica en 4-6 horas después del refresco y una cucharadita flota en un vaso de agua. Úsala en ese momento, en su punto más alto y antes de que empiece a bajar: es cuando tiene más fuerza para levantar los 500 g de harina de la receta de pan de masa madre, que pide 100 g de masa madre activa y burbujeante.

¿Qué hago con el descarte de cada día?

No hace falta botarlo. Guárdalo en un recipiente en la nevera hasta una semana y úsalo en masas que no necesitan que suba por sí solo: panqueques, galletas saladas, masa de pizza o un pan rápido con polvos de hornear. Aporta sabor ácido y aprovecha la harina que, si no, se pierde cada día.

¿Qué pasa si aparece moho?

Si ves pelusa verde, negra o blanca con pelos, o un tono rosado o anaranjado, bótala y empieza de nuevo con un frasco limpio: no se puede rescatar. Para prevenirlo, limpia las paredes del frasco en cada refresco, usa utensilios limpios y no dejes la masa madre más de dos días sin comer a temperatura ambiente.

Valora esta receta

Comparte esta receta

– /5

Aún sin valoraciones — la tuya puede ser la primera.

Tu puntuación, de 1 a 5 estrellas

Los comentarios se publican tras una breve revisión. No pedimos correo ni ningún dato personal.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Probaste la receta? Cuéntanos cómo te quedó.